
Hay momentos, en que hay que poner un escudo a todo. Si, un escudo, algo que nos protega o nos impida sentir cualquier clase de sentimiento, sea bueno o malo. Decidí aquel dia que directamente el mundo no me iba a afectar, que me iba a acostumbrar a este ser inservible y sin amor en el que me transforme aquel día . Pero hoy siguiendo ese camino frágil y liso, me di cuenta lo débil que era mi fortaleza, y cai irremediablemente en la melancolia, aquella que nunca quiso irse de mi.
Si por alguna bendita razón tengo que creer en algo,
por favor que alguien intente recordarmelo.

