viernes, 25 de julio de 2008




Es màs fuerte tu ausencia, que mi propia presencia. No te extraño màs, sino que muero cada dìa al darme cuenta que no sos parte ni de mi, ni de mi vida. No espero que vuelvas, en sì, ya no espero nada, no espero nada de mi, nada de vos, ni nada de nadie. Me cansò, me desgastò, me duele y ya sin vos no armo esperas ni ilusiones. Nada puedo, ni siquiera puedo hacer que me entiendas, que me veas, y que veas que mi corazòn se extingue cada dia màs, que te necesito, que nada es sin vos mi mundo. Sabes que si estoy donde estoy, es porque no hay màs opciòn, que no te busco màs, porque no me dejas encontrarte, y porque perdi tanto, que nisiqera puedo encontrarme a mi misma. El dia que encuentres, mi pieza, aquella que me hacia feliz, lograràs armarme, me devolveràs mi sonrisa, y junto a ella mi vida. Pido que me busques. Apuesto a ella, a tu busqueda. Encontrame, estoy donde sientas que debo estar.-

lunes, 14 de julio de 2008





Dime por favor donde no estás en qué lugar puedo no ser tu ausencia dónde puedo vivir sin recordarte, y dónde recordar, sin que me duela.


Dime por favor en que vacío, no está tu sombra llenando los centros; dónde mi soledad es ella misma, y no el sentir que tú te encuentras lejos.


Dime por favor por qué camino, podré yo caminar, sin ser tu huella; dónde podré correr no por buscarte, y dónde descanzar de mi tristeza.


Dime por favor cuál es la noche, que no tiene el color de tu mirada; cuál es el sol, que tiene luz tan solo, y no la sensación de que me llamas.


Dime por favor donde hay un mar, que no susurre a mis oídos tus palabras.


Dime por favor en qué rincón, nadie podrá ver mi tristeza; dime cuál es el hueco de mi almohada, que no tiene apoyada tu cabeza.


Dime por favor cuál es la noche, en que vendrás, para velar tu sueño; que no puedo vivir, porque te extraño; y que no puedo morir, porque te quiero.

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miércoles, 9 de julio de 2008


Convencida de que sus deseos jamás se harian realidad, opto por no pedir más de lo que aún esperaba. Es decir, para que pedir más si cuando logre tenerlo, la matará el miedo a perderlo, como siempre, como todo.Observa con calma, como las cosas seguian bajo la misma tormenta que rogaba y anhelaba que se aleje con el viento. Siempre estuvo convencida, de que detrás de las tormentas, siempre alumbraba un sol, quizás no para siempre, pero generalmente servia como un respiro ansiado. Digamos que ese Sol, para llamarlo de esa manera a las ganas de respirar, estaba tan desaparecido como las estrellas en las noches de luna llena, y entre mas pasaban los días, mas ahogada se sentia. Ese es el punto, ¿ vivir esperando un sol?, suena completamente irónico, ¿por qué vivimos siempre esperando?, por qué no logramos sobrellevar la tormenta y rescatar aquel aprendizaje doloroso, pero aprendizaje al fin. Y realmente nunca lo supo sobrellevar, porque absolutamente nadie, se habia sentido en su lugar, nunca nadie habia sentido como ella, el oscuro miedo a la soledad. Nunca nadie habia estado en el extremo de dar todo por amor, de entregar su vida a cambio de un segundo de libertad, de valoración, de existencia.

Nadie la veia, nadie la sentia, nadie absolutamente nadie.